Alcobendas renaturaliza un antiguo vertedero para crear un gran parque forestal urbano
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Escrito por Javier
Alcobendas ha iniciado la transformación de un antiguo vertedero en un parque forestal de 180.000 m² con huertos, juegos inclusivos y miradores, impulsando biodiversidad y sostenibilidad en la zona norte del municipio.

La ciudad de Alcobendas apuesta por la regeneración urbana y ambiental con el inicio de las obras de un nuevo parque forestal sobre un antiguo vertedero. Situado en el Distrito Norte, junto a la urbanización Fuente Lucha, el proyecto contempla la renaturalización de 18 hectáreas, convirtiendo una zona degradada en un espacio natural de alto valor ecológico y social. Con un presupuesto de más de 9,5 millones de euros —de los cuales 3,6 millones proceden de fondos europeos NextGenerationEU—, la actuación cuenta con el respaldo del Ministerio para la Transición Ecológica a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
Una de las principales apuestas del parque es la integración social y recreativa. Frente a la calle Suerte se habilitará una amplia zona de juegos infantiles con estructuras de madera que simulan organismos vivos, grandes toboganes adaptados al relieve y una lámina de agua. Se trata de un parque infantil inclusivo, accesible para niños de todas las edades y capacidades, que también incorporará elementos de juego destinados a personas mayores. Además, se sumará una nueva área de huertos urbanos —la quinta en el municipio—, fomentando el autoconsumo responsable y la convivencia vecinal.

El parque no solo funcionará como zona de ocio, sino como un verdadero corredor ecológico entre los espacios naturales del entorno, como El Pardo o Valdelatas. Se plantarán casi 3.000 árboles y más de 86.000 arbustos, con especies autóctonas como encinas, pinos, alcornoques, sauces y álamos. El diseño contempla la creación de nueve ecosistemas distintos, desde praderas floridas y charcas hasta bosques mixtos y zonas de ribera, favoreciendo la biodiversidad y la resiliencia del entorno.
Con el objetivo de atraer fauna autóctona, el proyecto incorpora elementos específicos para albergar invertebrados, aves y pequeños mamíferos: hoteles para insectos, cajas nido, perchas para aves rapaces y refugios para zorros. El vallado perimetral permitirá el paso de especies, reforzando el papel del parque como sumidero de carbono y santuario de biodiversidad. Además, gracias a su altitud, el nuevo espacio ofrecerá vistas panorámicas de algunos de los enclaves naturales más valiosos de la Comunidad de Madrid, integrándose en redes como la Red Natura y la Red de Espacios Naturales Protegidos.











