Ganemos Colmenar Viejo propone que el servicio de ambulancia sea de gestión municipal
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Escrito por Ana García
Ganemos propone recuperar la gestión municipal de la ambulancia tras la paralización del contrato con una empresa privada.

El debate sobre la gestión del servicio de ambulancia en Colmenar Viejo vuelve a la agenda política tras la moción presentada por Ganemos Colmenar para que el Ayuntamiento recupere el control directo de este recurso sanitario.
La iniciativa se produce después de que el contrato con la empresa privada encargada del servicio, en vigor desde septiembre, quedara paralizado al no renovar la autorización necesaria para operar. Esta situación llevó al Consistorio a resolver el contrato y a formalizar un contrato de emergencia con otra empresa para garantizar la continuidad del servicio.
Incidencias en el contrato y situación laboral
Según expone Ganemos Colmenar, el incidente ha evidenciado los riesgos asociados a la externalización de servicios esenciales. La formación señala que la falta de autorización de la empresa adjudicataria puso en riesgo la prestación del servicio de ambulancia en el municipio.
Además, se apunta a problemas laborales en la plantilla, que habría acumulado varias nóminas impagadas. Esta situación motivó que el Ayuntamiento manifestara públicamente su apoyo a los trabajadores y reclamara a la empresa el abono de los salarios pendientes.
Propuesta de gestión directa municipal
La moción presentada plantea que el servicio de ambulancia vuelva a ser de gestión municipal, una fórmula que, según la formación, permitiría al Ayuntamiento ejercer un mayor control sobre su funcionamiento.
El objetivo de la propuesta es garantizar la estabilidad del servicio y mejorar las condiciones laborales de los trabajadores, evitando depender del cumplimiento contractual por parte de empresas externas.
Un servicio considerado esencial
Ganemos Colmenar defiende que la ambulancia es un servicio básico dentro del sistema de atención sanitaria local, por lo que su gestión debería depender directamente de la administración pública.
La formación considera que lo ocurrido con el contrato actual supone una advertencia sobre la gestión indirecta de este tipo de servicios, al tiempo que abre la posibilidad de recuperar un modelo municipal que dejó de aplicarse en 2017.











