Olas de calor en España: la OMS alerta del aumento de muertes por temperaturas extremas
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Escrito por Ana García
La Organización Mundial de la Salud advierte del impacto creciente de las olas de calor en la salud y destaca el aumento de la mortalidad asociada a las temperaturas extremas.
Las olas de calor se han convertido en uno de los principales riesgos para la salud pública en España y en el resto del mundo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) alerta de que el aumento de las temperaturas extremas, vinculado al cambio climático, está elevando la exposición de millones de personas a episodios de calor intenso y prolongado, con consecuencias directas sobre la mortalidad y las enfermedades asociadas.
Según los datos recogidos por la organización, los golpes de calor constituyen la principal causa de fallecimiento relacionada con las condiciones meteorológicas. Además, las altas temperaturas pueden agravar patologías como la diabetes, el asma, las enfermedades cardiovasculares, los trastornos mentales y otras afecciones crónicas.
El calor extremo incrementa la mortalidad en todo el mundo
La OMS señala que entre los periodos 2000-2004 y 2017-2021 la mortalidad relacionada con el calor entre las personas mayores de 65 años aumentó aproximadamente un 85%.
Los estudios analizados por el organismo estiman que cada año fallecen cerca de 489.000 personas por causas asociadas al calor. Asia concentra el 45% de estas muertes y Europa el 36%.
La situación resulta especialmente relevante en el continente europeo. Durante el verano de 2022 se registraron 61.672 fallecimientos vinculados a las altas temperaturas. Un año después, entre junio y agosto de 2023, el calor causó alrededor de 70.000 muertes en Europa.
Quiénes son los grupos más vulnerables
La vulnerabilidad frente al calor depende tanto de factores fisiológicos como de las condiciones sociales y laborales. Las personas mayores, quienes padecen enfermedades crónicas y determinados colectivos profesionales presentan un mayor riesgo.
Entre los grupos más expuestos se encuentran:
- Trabajadores al aire libre.
- Personal de protección civil.
- Deportistas.
- Personas con enfermedades cardiovasculares, respiratorias o metabólicas.
- Población que reside en viviendas con escasa capacidad de refrigeración.
La OMS también advierte de que las personas con menos recursos económicos suelen afrontar mayores dificultades para protegerse de las altas temperaturas debido a las características de sus viviendas y al acceso limitado a sistemas de climatización.
Cómo afecta el calor al organismo
Cuando el cuerpo pierde capacidad para regular su temperatura interna, aumenta el riesgo de sufrir agotamiento por calor y golpes de calor. Estas situaciones pueden convertirse en emergencias médicas con una elevada tasa de mortalidad.
La sobrecarga térmica también repercute en órganos como el corazón y los riñones. Por este motivo, los episodios de calor extremo pueden agravar enfermedades previas y favorecer lesiones renales agudas.
La OMS destaca que las hospitalizaciones y fallecimientos asociados al calor suelen producirse el mismo día de los episodios extremos o en las jornadas inmediatamente posteriores, lo que exige una respuesta rápida por parte de los sistemas sanitarios.
Medidas para reducir los riesgos durante las olas de calor
La organización sanitaria recomienda adoptar medidas preventivas para minimizar la exposición al calor.
Evitar la exposición en las horas más cálidas
Se aconseja limitar las actividades intensas durante las horas centrales del día y permanecer en espacios sombreados o frescos siempre que sea posible. También recomienda seguir las alertas oficiales emitidas por las autoridades.
Mantener la vivienda fresca
La OMS propone aprovechar las horas nocturnas para ventilar las viviendas y reducir la entrada de calor durante el día mediante persianas o elementos de protección solar. Asimismo, recomienda moderar el uso de aparatos eléctricos que generen calor.
Protección de niños y personas dependientes
El organismo recuerda que nunca debe dejarse a menores o animales en vehículos estacionados. También aconseja proteger a los niños de la exposición directa al sol durante los periodos de temperaturas más elevadas.
El cambio climático aumenta la frecuencia de las olas de calor
La OMS advierte de que la frecuencia, duración e intensidad de las olas de calor continuarán aumentando a lo largo del siglo XXI. Ante esta tendencia, la organización trabaja junto a gobiernos y organismos internacionales en el desarrollo de sistemas de alerta temprana, planes de acción frente al calor y estrategias de adaptación sanitaria.
La entidad considera que la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y la mejora de la preparación de los sistemas de salud serán factores determinantes para disminuir el impacto de las temperaturas extremas sobre la población en los próximos años.