El verano 2026 comenzará oficialmente el domingo el 21 de junio
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Escrito por Ana García
El verano de 2026 arrancará el 21 de junio a las 10:24 horas. La estación más larga del año durará 93 días y 16 horas.

El verano de 2026 en el hemisferio norte dará comienzo el próximo 21 de junio a las 10 horas y 24 minutos, según los cálculos del Observatorio Astronómico Nacional, dependiente del Instituto Geográfico Nacional. Esta estación se prolongará durante aproximadamente 93 días y 16 horas, hasta el 23 de septiembre, fecha en la que dará inicio el otoño. El solsticio de verano, término que proviene del latín *solstitium* (Sol quieto), marca el momento en el que el Sol alcanza su máxima declinación norte y describe en el cielo el arco más prolongado del año.
El cielo durante el verano de 2026
Las noches estivales, aunque breves, ofrecen temperaturas agradables que invitan a la observación astronómica. Los desplazamientos habituales a zonas rurales y costeras, con cielos más oscuros, facilitan la contemplación del firmamento.
Tras la puesta de Sol al inicio del verano, será posible observar Mercurio, Venus y Júpiter. El primero permanecerá visible hasta finales de junio y reaparecerá a comienzos de septiembre. Júpiter podrá contemplarse hasta mediados de julio. Antes del amanecer, Marte y Saturno dominarán el cielo. Júpiter volverá a ser visible desde mediados de agosto, mientras que Mercurio podrá observarse entre finales de julio y finales de agosto.
Entre las formaciones estelares, destaca el triángulo del verano, un asterismo compuesto por Altair (constelación del Águila), Deneb (constelación del Cisne) y Vega (constelación de la Lira). Hacia el sur, las constelaciones de Escorpio, con la estrella rojiza Antares, y Sagitario, que indica la posición aproximada del centro de la Vía Láctea, resultan características de esta época. La banda blanca de nuestra galaxia cruzará el cielo de sur a norte durante los meses estivales, aunque su observación requiere cielos oscuros.
Lluvias de meteoros y eclipses
El verano de 2026 traerá consigo varios fenómenos astronómicos de interés. Las delta acuáridas alcanzarán su máximo hacia el 31 de julio, mientras que las populares perseidas tendrán su pico de actividad el 13 de agosto. Las lunas llenas de la estación se producirán el 29 de junio, 29 de julio y 28 de agosto.
El 6 de julio tendrá lugar el afelio, el momento de máximo alejamiento anual entre la Tierra y el Sol, cuando la distancia entre ambos superará los 152 millones de kilómetros, unos 5 millones más que en el perihelio registrado el 3 de enero.
El 12 de agosto se producirá un eclipse total de Sol, visible desde el Ártico, Groenlandia, Islandia y el norte del océano Atlántico. En España, el fenómeno podrá observarse justo antes de la puesta de Sol. El 28 de agosto tendrá lugar un eclipse parcial de Luna con una magnitud muy elevada, visible desde América, Europa y África. Desde territorio español, la Luna se pondrá antes de que finalice el eclipse.
Curiosidades sobre el verano
Con algo más de 93 días de duración, el verano en el hemisferio norte constituye la estación más extensa del año. Este hecho se debe a la órbita elíptica de la Tierra, que sitúa al planeta en su punto más alejado del Sol durante esta época. De acuerdo con la segunda ley de Kepler, la Tierra se mueve más lentamente en esa fase de su trayectoria, lo que alarga el período hasta el comienzo del otoño.
El inicio del verano puede producirse, como máximo, en tres fechas distintas del calendario, entre el 20 y el 22 de junio. Durante el siglo XXI, los solsticios de verano en España se registrarán en los días 20 y 21 de junio. El inicio más tempranero de la centuria tendrá lugar en 2096, mientras que el más tardío se produjo en 2003. Estas variaciones anuales responden al ajuste entre el calendario gregoriano, con años bisiestos y comunes, y la duración exacta de la órbita terrestre.
Aunque el solsticio de verano corresponde al día con mayor número de horas de Sol, la diferencia entre el día y la noche depende de la latitud. En la latitud de Madrid, el día del solsticio de verano contará con 15 horas y 3 minutos de Sol, frente a las 9 horas y 17 minutos del día más corto, el solsticio de invierno. La diferencia entre el día más largo y el más corto alcanza casi seis horas. Esta variación disminuye al aproximarse al ecuador y se maximiza en los polos terrestres.











