Cómo circular correctamente por una glorieta y evitar accidentes
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Escrito por Ana García
Miles de accidentes se producen cada año en glorietas. Conocer las normas de acceso, circulación y salida resulta clave para reducir riesgos.
Las glorietas forman parte habitual de la red viaria española desde hace décadas, pero continúan generando dudas entre numerosos conductores. Los datos de siniestralidad reflejan que una parte significativa de los accidentes de tráfico se produce en este tipo de intersecciones, especialmente durante las maniobras de entrada y salida.
Según un informe de Automovilistas Europeos Asociados, entre 2015 y 2019 se registraron 45.000 siniestros con víctimas en glorietas, con un balance de 317 fallecidos y más de 58.000 heridos. El estudio también señala que cerca del 10% de los accidentes con víctimas tienen lugar en este tipo de cruces.
La prioridad corresponde a quienes ya circulan dentro
La principal norma que regula una glorieta es que tienen prioridad los vehículos que ya están circulando por ella, salvo que una señalización específica indique lo contrario.
Por este motivo, al aproximarse a una rotonda es necesario reducir la velocidad, observar el tráfico procedente de la izquierda y esperar hasta disponer de un espacio seguro para incorporarse. Si es necesario, el conductor debe detener completamente el vehículo antes de acceder.
Las situaciones con escasa visibilidad, provocadas por vehículos de gran tamaño o accesos en pendiente, requieren una atención adicional para garantizar que la incorporación se realiza con seguridad.
El acceso debe realizarse por el carril derecho
La normativa establece que la entrada a una glorieta debe efectuarse desde el carril derecho siempre que esté libre y sea posible hacerlo.
Una vez completada la incorporación, los conductores deben adaptar su posición dentro de la glorieta en función de la salida que vayan a utilizar y de las condiciones del tráfico.
La correcta elección del carril desde el inicio contribuye a reducir maniobras bruscas y posibles conflictos con otros usuarios de la vía.
Cómo circular dentro de una glorieta
Cuando el carril exterior esté libre, la circulación debe realizarse preferentemente por él. Los carriles interiores pueden utilizarse para adelantar o para facilitar desplazamientos hacia salidas más alejadas.
En entornos urbanos, la normativa permite emplear el carril que resulte más adecuado para alcanzar el destino previsto. Sin embargo, si se va a abandonar la glorieta por una de las primeras salidas, la opción más recomendable suele ser mantenerse en el carril exterior.
Por el contrario, en glorietas con tráfico intenso y cuando el conductor pretende tomar las últimas salidas o cambiar de sentido, puede resultar más conveniente utilizar los carriles interiores y desplazarse progresivamente hacia el exterior antes de abandonar la intersección.
La salida exige situarse previamente en el carril exterior
Uno de los errores más frecuentes en las glorietas se produce durante la salida. Para abandonar correctamente la rotonda es necesario encontrarse previamente en el carril exterior y señalizar la maniobra con suficiente antelación.
Si la densidad del tráfico impide cambiar de carril con seguridad antes de la salida deseada, la opción más segura consiste en completar una nueva vuelta a la glorieta hasta encontrar el momento adecuado para situarse correctamente.
La maniobra prohibida que provoca numerosos accidentes
Una de las infracciones más habituales es la denominada «cruzada», que consiste en abandonar la glorieta directamente desde un carril interior atravesando la trayectoria de otros vehículos.
La normativa establece, como regla general, que la salida debe realizarse desde el carril exterior derecho. Realizar una salida desde el interior puede provocar colisiones con conductores que circulan correctamente por el carril exterior y constituye una de las principales causas de accidentes en este tipo de intersecciones.